Nostradamus
Nostradamus (1503 - 1566) Médico y astrólogo francés.

   Nostradamus (su nombre viene de la latinización de su nombre original, Michel de Nostredame) vino al mundo en Saint-Rémy, Francia, un jueves 14 de diciembre, hacia el mediodía.

   Su padre fue Jaime de Nostredame, notario de aquel lugar; su madre fue Renée de Saint-Rémy, sus abuelos paternos y maternos eran profundos conocedores de las ciencias matemáticas y de la medicina. La familia de Nostradamus, según algunos, era de origen judío, de la tribu de Isacar, convertidos al cristianismo de ahí que atestigüe nuestro autor haber recibido directamente de sus abuelos el conocimiento de las ciencias matemáticas; y en el prólogo de sus centurias él mismo afirma que ellos le transmitieron el don de predecir el futuro.

   Cursó estudios de medicina en Montpellier y comenzó a trabajar como médico en 1525. Trató a las víctimas de la peste en el sur de Francia. Su éxito en la curación de personas muy enfermas le ganó fama de médico excepcional. En ese período se casó con una joven de la alta sociedad, de la que tuvo dos hijos, un niño y una niña. Murieron los tres y Nostradamus tomó la decisión de instalarse definitivamente en Provenza, su tierra natal.

   Hacia el año 1550 se radica en Salón de Provence (Francia), donde inicia la escritura de sus profecías. Las de las Centurias están escritas en cuartetos rimados. En un lenguaje ambiguo, describen acontecimientos ocurridos desde mediados del siglo XVI hasta el fin del mundo, que según sus profecías tendrá lugar en el 3797 d.C. La edición de las Centurias hizo aumentar aún más su fama, y recibió numerosas visitas hasta el fin de sus días.

   Catalina de Medici, reina de Francia, le pidió que elaborara los horóscopos de su marido, Enrique II, y sus hijos. En 1560, Carlos IX de Francia nombró a Nostradamus médico de la corte. Entre sus profecías, publicadas casi todas ellas en vida del autor (1555-1568), se incluyen el gran incendio de Londres de 1666, la Revolución Francesa, la derrota de Napoleón en Waterloo,

 

LAS PROFECIAS DE NOSTRADAMUS
Artículo publicado en Formarse.com.ar*

   En estos días y antes los hechos que han ocurrido en EEUU, se vuelve a hablar y parece que vuelve a tomar vigencia algunas de las profecías que el médico y astrólogo francés Nostradamus vaticinó allá por el siglo XVI.

   A lo largo de su vida publicó numerosas profecías en forma de Quatrains, que eran poemas de cuatro líneas escritos principalmente en francés, pero también algunos en italiano, latín y griego en los que usaba simbolismos y metáforas para su redacción. Algunos acontecimientos que han venido sucediendo a lo largo de la historia, habían sido advertido por Nostradamus, como por ejemplo, el gran incendio de Londres de 1666, la Revolución Francesa, la derrota de Napoleón en Waterloo, la subida al poder de Hitler, la Guerra Civil Española, los ataques atómicos a Hiroshima y Nagasaki, y muchos acontecimientos más.

   A continuación os mostramos algunas de ellas que podrían ser perfectamente aplicables a lo acontecido en los Estados Unidos.

   "En el año del nuevo siglo y nueve meses del cielo vendrá un gran reino del terror". "El cielo arderá a 45 grados El fuego se acerca a la nueva gran ciudad"
El año 2.001 es el primero del nuevo siglo y el mes de septiembre es el noveno mes del año.
La ciudad de Nueva York se encuentra situada a 40.45 grados de Latitud Norte.

   "La ciudad del Dios será un gran trueno, dos hermanos gemelos rotos en dos grandes catástrofes, mientras que la fortaleza cae, el gran líder sucumbirá".

    " La tercera guerra grande comenzará cuando la gran ciudad se está quemando"

    Murió el día 2 de julio del año 1566, poco antes de salir el sol, después de una crisis que le duró ocho días y que le causó un acceso de hidropesía consecutivo a un ataque agudo de artritis.

    Conoció anticipadamente el día de su tránsito y la hora exacta pues él había escrito, de su puño y letra, en las Efemérides de Jean Stadius, estas palabras en latín: Hic prope mors est, es decir: "Mi muerte está próxima". Sobre su sepulcro se esculpieron las palabras de un epitafio, compuesto a imitación del de Tito Livio, historiador romano; epitafio que hoy puede verse todavía en la Iglesia de los Cordeleros de Salon, en la que, con grandes honores, fue enterrado el cuerpo de Nostradamus.

   La inscripción está en latín; traducida dice lo siguiente: "Aquí descansan los restos mortales del ilustrísimo Michel de Nostradamus, el único hombre digno, a juicio de todos los mortales, de escribir con pluma casi divina, bajo la influencia de los astros, el futuro del mundo."