| Santiago Aranegui |
![]() |
Sus más allegados lo llaman Santiago o Buen Hombre y Gran Campeón, sus alumnos lo identifican como el Maestro y sus radio escucha o lectores lo reconocen como el Místico de la Ciudad. Cuanta sencillez y Conocimiento deambula a diario frente a nuestros ojos y muchos no se percatan de cullo evento. De un Hermano
|
|
Por Santiago Aranegui |
|
El Hombre Tiene la Necesidad de un Conocimiento Superior La vida no es estática, sino que el ser humano se encuentra en un estado de evolución constante; pero esa evolución no es solamente relativa a su aspecto físico, sino que también y lo más importante de todo, tiene que ver con su naturaleza espiritual. Pero, lo que sucede es que cuando nos referimos a la parte espiritual del ser humano esta es confundida con lo relativo a su aspecto religioso o romántico, sin que se considere que tiene otro sentido mucho más profundo, pero a la vez más natural y consecuente con la misma naturaleza del ser humano, pues nos referimos a su esencia interna, aquella que tiene que ver con su Alma, y sus sentimientos. En alguna parte de su camino evolutivo el ser humano se extravió y perdió el sentido de su naturaleza espiritual para convertirse solamente en una entidad que funciona con el mecanismo de sus cinco sentidos conectados estos a su mente lógica. Esto lo apartó de su misión original y dejó de continuar funcionando como una entidad de doble polaridad: una, física y razonante y la otra, como una expresión directa de su propio Ser Interno. Hoy en día, aun en medio del extremo materialismo en que vive el hombre, se puede poder volver a recobrar esa facultad interna que le permitiría volver a ser un ser humano completo. La parte interna del hombre tiene su función al igual que la tiene la parte externa, y ambas tienen y deben de complementarse mutuamente. Solamente cuando se lleva cabo esta interacción es que el hombre se convierte en esa entidad completa que su Padre y Creador le asignó cuando le dio vida. La parte interna, a la que llamaremos su Ser Interno evoluciona por medio de las experiencias que son vividas por su parte física. Al reconocimiento de esa inter relación es a lo que le llamamos “el Conocimiento”, el cual ha existido desconocido por la gran masa desde tiempos muy antiguos, aun antes de lo que el hombre común le ha llamado “pasado antiguo”. De este “Conocimiento” es que han hablado los sabios y los filósofos de todas las culturas del pasado. Este “Conocimiento” también se encuentra oculto detrás de la llamada parte esotérica de casi todas las religiones; las que fueron creadas por la parte objetiva y externa del hombre para suplantar al “Conocimiento” y por lo tanto hoy día oculto y secreto. Ese “Conocimiento” es parte de lo que el hombre tiene que alcanzar para poder avanzar en su proceso evolutivo; por lo que los grandes guías de la humanidad, a los que se le han llamado Los Grandes Maestros, han guardado celosamente el mismo y se lo han entregado a unos pocos que debido a la misión de su Alma, la cual ha descendido con ese único propósito, pueda compartirlo sin cambios, con aquellos que se encuentran preparados para recibirlo. El origen del Conocimiento se encuentra en las estrellas, desde donde ha descendido hasta el mundo de los hombres para que estos puedan convertirse en parte de la gran humanidad que al igual que el Adam Kadmon, el Adam cabalístico es la representación del hombre Universal. Ese Conocimiento fue guardado por las Antiguas Escuelas del Egipto, el cual era entregado solamente mediante un complicado proceso iniciático aquellos que eran probados ser merecedores del mismo. Con la llegada del cristianismo, este conocimiento fue llevado a Alejandría y vino a formar parte del Conocimiento sagrado que fue enseñado a los primeros cristianos por los discípulos de Jesús, ya que los Esenios lo habían igualmente compartido, al ser estos parte de la Gran Logia Blanca. De alejandría fue llevado a Europa al suelo Francés donde formó parte de los secretos albergados por los antiguos Cataros, los que fueron mandados a ser exterminados por el Papado de aquellos tiempos. Pero siempre se mantuvo vivo cuando los Caballeros Templarios lo trajeron de nuevo a Francia después de ellos haberse encontrado con el mismo en Tierra Santa, y por medio de los estudios y descubrimientos que estos llevaron a cabo en las ruinas del Templo de Salomón. Este Conocimiento se encuentra hoy en día todavía en la posesión de un pequeño grupo de Iniciados que lo han recibido de los Maestros que los han preservado. La Orden de los Caballeros de los Rosacruces es una de estas Ordenes Iniciáticas especiales, donde solamente un pequeño y reducido grupo de personas con buenas intenciones, y un profundo sentimiento de amor hacia el Creador y al prójimo lo han continuado preservando hasta hoy. Los Cuerpos del Hombre. Una de las creencias que ha perdurado durante siglos entre las escuelas de pensamiento filosófico y donde quiera que se haya estudiado tanto en el pasado como en el presente ciencias como el Yoga, la teosofía, o la Escuela Rosacruz, es que el cuerpo físico es solamente la reflexión de una serie de cuerpos más sutiles, y que en su totalidad representan la naturaleza del Hombre Universal, el Adán Cósmico crucificado en la cruz de la materia. Esta creencia se ha encontrado desde tiempos remotos en las culturas tanto Egipcia, India, China, Griega antigua, los Indios de Norte América, muchas de las tribus de África, los Kaunas de la Polinesia, los Incas, en parte de algunos grupos de cristianos primitivos conocidos como los gnósticos, en los Vedas, los alquimistas de las Edades Media y muchos místicos de la Europa clásica, todas estas culturas han coincidido en ver y estudiar que en la anatomía del ser humano tanto la física como en la más sutil, se encuentra la llave de todo el Universo, ya que en muchos textos antiguos encontramos la frase tal como es arriba así es abajo, lo cual se puede interpretar como que el hombre es una copia del Universo en su totalidad, tanto el visible como el invisible. Uno de los filósofos más profundos de la India, enseñó y dejó plasmado en sus obras que “El Hombre era algo más que su Sombra”; en Europa cientos de años más tarde el filosofo del período del Renacimiento, el filosofo naturalista Paracelso, también reconocido como el padre de la medicina dejó escuchar su voz diciendo que si siguiéramos la luz de la naturaleza nos daríamos cuenta de que existe otra mitad del ser humano, el hombre no consiste de carne y hueso solamente sino que tiene otro cuerpo que no puede ser discernido por los órganos de la vista ordinaria. Dijo Paracelso que el hombre tenía cuerpos visibles y otros invisibles Jacobo Boheme en su tratado, la Aurora, expresa la misma idea de una manera aún más enfática: Abramos nuestros ojos y considerémonos nosotros mismos: El Hombre esta constituido de acuerdo a la semejanza y por medio del poder de Dios, en su Ternario. Busca al hombre interno, y entonces tú verás de manera clara y sencilla, si no eres tonto y un ser irracional, entonces observa. Esta correlación de la naturaleza del hombre y de Dios se encuentra subyacente en todas las doctrinas filosóficas del mundo antiguo. Sus enseñanzas tradicionales pudiéndose dividir de una manera amplia en dos categorías: una para aquellos que pueden entender solamente la expresión literal de los misterios de la Naturaleza, y que por tanto han adorado las grandes fuerzas de la Naturaleza como si fueran dioses y diosas, por la otra parte aquellos que han sido capaces de ver más allá de las imágenes de dioses y han encontrado las verdades abstractas y las verdades espirituales que los mismos han representado. El contexto de los conocimientos llamados esotéricos formaron un cuerpo de conocimiento conocido en la antigüedad como los Misterios, y sus secretos fueron transmitidos de Maestros a discípulos por medio de un lenguaje profundamente velado por el simbolismo. Cada cultura ha tenido sus propios misterios. Como eje central de todo esto que se ha llamado Misterios ha estado siempre la idea de que el Hombre ha sido hecho a la imagen y a semejanza de Dios, y que posee una naturaleza triple, consistente en Espíritu, Mente o Conciencia Condicionada y Alma. El espíritu es la esencia que proveniente del Padre que se encuentra en los Cielos da origen al cuerpo y al mundo material. La Conciencia es como el atributo del Alma; siendo esta última el verdadero hombre cuya gloria se encuentra velada por las tres vestiduras de las que se cubre el hombre: la mente, la emoción y el cuerpo denso que es el cuerpo físico del ser humano. Eventualmente estos tres aspectos deberán de llegar a ser dominados por el Alma durante lo que es su viaje de regreso a la Casa del Padre. Este dominio se produce mediante: primero, poniendo en práctica el antiguo adagio “Hombre conócete a ti mismos”, después llegando a alcanzar la purificación mental y emocional mediante el estudio, la oración y la meditación, para así pueda el ser humano percatarse del ser interno que no es solamente su cuerpo o su mente. Regresando al tema original, todas estas tradiciones a las que me he referido anteriormente concuerdan con que el hombre consiste de una variedad de cuerpos que son distintos de su forma física. Son muchas las enseñanzas tradicionales que se refieren a la forma física del ser humano como una creación del Divino Creador y simbolizado como un templo. La Biblia se refiere al hombre como la Ciudad Santa de Ezequiel, el tabernáculo en el desierto, o hasta lo comparan con el Templo de Salomón y de Zerubbabel. San Pablo dice: ?” Acaso no sabéis que sois el Templo del Dios Viviente?”. El propio Jesús dijo: “Destruid este templo y lo levantaré de nuevo en tres días”. Muchas iglesias cristianas han sido trazadas con la forma de una cruz, reflejando la forma del cuerpo humano con los brazos extendidos. Paracelso a quien me referí anteriormente dijo que el alma del hombre moraba en su corazón y que su cuerpo era la casa del alma. Siguiendo este patrón muchos templos tienen tres divisiones: el cortijo o atrio exterior, un atrio interno y el Santo de todos los Santos. Todas las partes del cuerpo humano son ricas en simbolismo, pero quizás el corazón más que ningún otro órgano ha captado la atención de los filósofos de todas las épocas y civilización como lo ha hecho el corazón. En dos lugares se encuentra el alma conectada al cuerpo humano. Una es en la cabeza, a la consciencia, por medio de la glándula pineal, y la segunda al corazón, al nodo sino auricular. La primera conexión se rompe cada vez que el hombre duerme, la segunda solamente cuando muere. También si vamos a hablar acerca de cuerpo también tenemos que mencionar la sangre, pues sobre la misma mucho se ha hablado desde el punto de vista espiritual, ya que esta es la que lleva la fuerza de vida a todas las áreas del organismo. Aunque antiguamente se utilizaba la sangre para la realización de muchos ritos religiosos, hoy en día esta ha sido reemplazada en los mismos, como en la Santa Misa en donde la sangre ha sido reemplazada por el vino, y el cuerpo por la ostia. Max Heindel escribió que el alma se conectaba con el cuerpo mediante la sangre, la cual según este dijo era el vehículo del alma. Todos estamos familiarizados por la frase salvados por sangre de Cristo. Madame Blavatsky escribió que la materia es espíritu en su más bajo nivel y que el espíritu es materia en su más alto nivel. Teilhard de Chardin el sacerdote católico místico que dejó muchos escritos sobre la naturaleza espiritual del hombre se refirió muchas veces a la chispa interna que existe en el ser humano como la Monada. Jacobo Boheme vio al espíritu del hombre como un ser Angélico que se había sacrificado dejando la Casa de su Padre para descender y traer Luz a la oscuridad de la materia, ayudando a que el cuerpo de Dios se liberase de la servidumbre de la materia. Los cuerpos del hombre se pueden dividir en dos grandes grupos. En la región inferior se encuentra primeramente el cuerpo físico, que está constituido como el resto de la materia de sólidos, líquidos y gases. A continuación viene el cuerpo etéreo o cuerpo vital que ínter penetra a todo el conjunto de cuerpo de materia densa o sea la física, este cuerpo es el proveedor de engría al cuerpo físico y mediante los nervios fluye su energía a través del sistema nervioso y llena de vitalidad todo el organismo incluso dicho sistema. Su color es blanco azuloso. Dentro del cuerpo etérico se encuentran los llamados chakras o centros de energía que son siete y conectan al hombre a los siete planos mediante los sistemas glandulares, ya que los chakras pertenecen y están conectados a las funciones glandulares. Es en el cuerpo etérico en donde se realizan las curaciones mediante las manos. En el hombre se pueden encontrar además del cuerpo físico y el etérico, existen además el astral y el mental inferior él mental superior o causal. La parte superior de hombre está formado por el llamado cuerpo Budhico o Crístico, El cuerpo Átmico y el Cuerpo Monádico. Los cuerpos inferiores es decir el físico, el etérico, el astral y el mental inferior son los cuerpos. EL KARMA La mayoría de los seres humanos están acostumbrados a la creencia de que nuestra participación en el proceso evolutivo se encuentra limitado a la duración de una sola vida. Estas creencias han tenido como producto el que solamente hayamos desarrollado personalidades que funcionan en un mundo limitado por nuestra percepción de los cinco sentidos. El punto de vista de nuestra personalidad humana nada puede durar más allá de lo que es el transcurso de una sola vida. Algunas personas que han llegado a rebasar la mentalidad que está limitada a los cinco sentidos mortales no solamente llegan a comprender que las cosas que poseemos materialmente no nos duran más allá de una sola vida, sino que además están perfectamente conscientes de que todos poseemos un Alma que es inmortal. El sentido de la inmortalidad es algo que percibimos por medio de nuestra propia Alma, la que conoce que su existencia va más allá de una sola vida, la cual no es más que un solo capítulo de un extenso libro que la conduce a la perfección. Una sola personalidad es una de una miríada inmensa de experiencias por las que pasa el Alma humana. Al Alma humana no debemos de confundirla con la personalidad la que dura solamente una sola vida; sin embargo, la primera existe fuera del tiempo y es eterna, pasando de una a otra vida y aprendiendo por medio de sus experiencias. Las perspectivas de muchas existencias desde el punto de vista del Alma son inmensas, y las percepciones de la misma están más allá de las limitaciones de la personalidad a la que corrientemente llamamos “yo”, y el que realmente es nuestro ego humano. Siempre me ha gustado aclarar lo más posible a qué cosa es a lo que llamamos personalidad. La personalidad está compuesta de aquellos aspectos puramente materiales mediante los cuales se identifica y se diferencia del punto de vista material a una persona de otra persona; aquello que incluye aspectos tales como raza, nacionalidad, posesiones, títulos, rangos sociales; en fin todo aquel conjunto de cosas que forman también nuestro propio ego. Los temores, la ira, los celos, los resentimientos, la falta de compasión y de comprensión hacia otros seres humanos constituyen también alguno de los rasgos de la personalidad, la cual está limitada a una sola vida. En cambio nuestra individualidad son aquellas cualidades que forman nuestro verdadero carácter, y las que han sido desarrolladas a través de numerosas vidas. Estas características son capaces de sobrevivir a las más difíciles circunstancias por las que puede atravesar la persona, ya que constituyen poderosos y auténticos atributos y virtudes que han sido desarrollados por el Alma a través de innumerables vidas. Sin embargo la personalidad contribuye en su propio modo con sus aptitudes ya sea consciente o inconscientemente a la evolución del Alma. Las experiencias de la personalidad como madre, hijo o hija, sacerdote, obrero, hombre de negocios, y mediante estos experiencia de amor, vulnerabilidad, temor, pérdida, cariño y luchas, todos sirven para la evolución del Alma, pues cada característica emocional, y física así como las psicológicas, que son las que conforman a una personalidad y su cuerpo también sirven a los propósitos del desarrollo y evolución del Alma. La personalidad humana no está consciente de las otras encarnaciones anteriores por las cuales a pasado; pero sin embargo una persona que logre alcanzar ese estado de pre claridad se vuelve inmediatamente consciente de las experiencias que su Alma pasó en las precedentes vidas, y conoce que de alguna forma que mediante las experiencias del momento presente se encuentra preparando sus futuras vidas. El deshacernos de la negatividad como personalidades resulta de gran beneficio para todas las demás dinámicas de la Consciencia a través de muchas vidas. Una vida consciente es por lo tanto un tesoro incalculable de valorizar. Encarnación alma es una reducción masiva del poder del alma a una escala apropiada a la forma física. Como la reducción que como se redujera hemos estructura de lo eterno para ajustar lo que a la estructura de un tiempo que cenit en.1 en la reducción que la almas, de voluntariamente con el fin de saldar. La personalidad representa aquellas partes del Alma que requieren ser sanadas, conjuntamente con aquella parte del Alma que representa la compasión y el amor, las cuales el alma ha prestado para ese proceso de salvación durante una vida. Cada vez que funcionamos compasivamente funcionamos con los poderes del Alma, cuando en cambio procedemos atacando, despreciando o desvalorizado la vida de lo demás, estamos funcionando desde un punto de vista negativo, y estamos reforzando las cualidades negativas de nuestro ego. El Alma no tiene principio ni fin, pero siempre fluye hacia aquello que es compasivo y eterno. La personalidad emerge como aquella parte del Alma que tiene que ser sanada, y únicamente lo puede lograr mediante el regresar tantas veces como le sea necesario para vivir esas experiencias que le sirvan de enseñanza y sanación. La personalidad en realidad no opera independientemente del Alma, es decir mientras que la persona esté en contacto con su propia naturaleza espiritual, la personalidad está siendo sanada y aliviada por medio de la energía de la Consciencia que procede del Alma, la que entonces se aloja en el centro y se convierte en una con la personalidad, en vez de ser parte de la fachada externa, lo que sucede con es el ego el que funciona sin la ayuda del Alma. Cuando una personalidad está incompleto o avance no podemos ver el D. de que la misma en pieza o termina y empieza el alma a eso lo que podemos llamarle un ser humano completo. Cada acción, pensamiento un sentimiento se encuentra motivado por un intención, y esa intención es la causa que existe, siendo a la vez como una sola con el efecto. Si nosotros participamos en la causa no es posible que no participemos en el efecto. La ira por ejemplo causa distanciamiento y una interacción hostil con el resto de las personas; esto solamente lo podemos aprender mediante la interacción física. La manifestación negativa del ego es la que altera la relación de armonía que debía de existir entre el hombre y la mujer que todavía se encuentran en el mundo atrapados por la dinámica del sistema del ego, pues éste se encuentra buscando constantemente su propia supremacía en las relaciones. En la realidad física la dinámica del Karma se encuentra reflejada por la tercera ley del movimiento de Newton: para cada acción hay una reacción igual y opuesta. En otras palabras la Leyes del Karma que gobiernan el balance de las energías dentro del sistema evolutivo, se manifiesta en este mundo físico como aquello que recibimos por lo que hemos dado anteriormente. Muchas veces nos reímos de los sacerdotes cuando dicen: ¿que traes ser hermano?; pero tenemos que aprender que aunque a casi todos lo que nos interesa es recibir, no podemos recibir algo que sea distinto de lo que traemos. La Ley del Karma es una ley impersonal que sirve a la humanidad como maestro impersonal y universal de lo que es la responsabilidad. Cualquier causa que todavía no haya completado su efecto, es un suceso que todavía no le ha dado la vuelta al círculo. Es una energía que todavía no se ha convertido en algo completamente balanceado. Por ejemplo una personalidad que tomó ventaja de la debilidad de otro crea un balance de energía que tiene que ser compensado por las experiencias de ese mismo ser, el cual más tarde también ha de sufrir el ser víctima de otra persona o de otras personas. Si esta persona no comprende que la experiencia de servir de víctima a otras personas es el producto común de efectos que tuvieron una causa que ella misma puso en movimiento esto volverá a repetirse hasta que la persona llegue conscientemente a comprender el porqué le suceden las cosas que le molestan en su vida. Cuando juzgamos a otro ser humano creamos una carga negativa en nuestras vidas, ya que el juicio es una función de la personalidad y no de Alma, y la cual acarrea Karma negativo. Muchas personas, podríamos decir la gran mayoría, estiman que se merecen el cielo o que lo pueden alcanzar mediante una serie de acciones de un carácter completamente externo, sin darse cuenta que el proceso de ponerse en contacto con las fuerzas divinas y angelicales, lo que al fin y al cabo es la misma cosa, se encuentra directamente relacionado con la manera en que nosotros interaccionamos con el mundo de nos rodea. Muchas personas acuden a una iglesia y se portan durante su estancia en la misma de una manera piadosa y llena de religiosidad; aunque esto es una condición buena, lo que hace que esa persona verdaderamente pueda recibir aquellos aspectos que proviene en de la gracia de Dios y de las huestes angelicales, no tiene que ver tanto con su acción física, como con su acción hacia el resto de los hermanos que le rodean en la tierra, así como su reverencia hacia toda la vida. A las personas que acuden a conferencias y seminarios de naturaleza espiritual como por ejemplo el tema que tanto gusta ahora acerca de los Ángeles y los arcángeles, y sin embargo cuando llegan a esos sitios con tal de entrar de ser admitido al mismo hacen cualquier cosa aunque esto sea el atropellar a los demás físicamente o de palabra a otra persona sin saber que en estos casos lo que eleva y lo que es visto por Dios y sus huestes celestiales con beneplácito no es tanto la presencia física de la persona, lo cual al fin y al cabo es solamente una necesidad de la propia personalidad física de la persona y no como parte del estado interno de la misma. ¿Puede imaginar vida sin la existencia del futuro? Si aceptamos que verdaderamente somos almas en un cuerpo, eso todavía no nos demuestra que para nosotros existe un futuro. Viendo la existencia del alma desde el punto de vista del ateo o del no creyente. Podemos preguntarnos ¿Sobrevive el alma la muerte? Sin duda que nuestra única experiencia al menos por el momento acerca de lo que estamos viviendo, es mediante nuestro cuerpo.
Muchos pueden deducir desde esta premisa que donde no hay
un cuerpo no existe una vida. Pero esto no es necesariamente una
conclusión definitiva. William James el filósofo moderno señaló que
podemos tomar dos posiciones relacionadas con el cuerpo y la vida: Una es
que el cuerpo es el que produce la vida; la otra es que el cuerpo refleja
la vida. La Luz es producida por una vela, si la vela se apaga, la luz
desaparece. La luz puede también ser reflejada por un espejo; si el espejo
es removido la luz todavía sigue existiendo. ¿No podemos igualmente
suponer que el cuerpo físico lo que hace es reflejar la luz que existe en
el alma del ser humano?
La creencia que
ha sido enseñada por la religión cristiana de hoy en día, es solamente la
existencia de una inmortalidad después de que morimos, y digo de hoy en
día, porque los primeros cristianos enseñaron la pre-existencia del alma
humana antes de nacer y que la misma fue creada por el mismo Dios desde el
principio de la Creación. La Niebla que Cubre nuestros ojos
Una vez mirando desde una ventana de un hotel en Londres,
vi muchísimas casas, todas amontonadas unas sobre las otras, y sobre
todas una niebla que las cubría, y pensé que triste se tenían que sentir
esas gentes que no tienen ninguna vista de donde se encuentran, pues no
pueden ver a lo lejos, sino solamente de cerca.
La vista se tiene con los
ojos del cuerpo y con la razón de la mente, pero la visión se alcanza
solamente cuando miramos con el alma. Estén ustedes seguros de que el
sentido de la inmortalidad es una cualidad preciosa que solamente podemos
percibir desde el alma. Si perdemos ese discernimiento, al mundo no le
quedaría nada que nos haga preservar lo que tenemos y lo que hemos
logrado. Dos teorías comunes Si vamos al aspecto científico aceptado casi universalmente, nos tenemos que referir inmediatamente a la teoría del origen del ser humano como producto de la evolución de grupos de antropoides primitivos. Si nos movemos al otro extremo para no escandalizar a nadie tenemos que aceptar la creación bíblica del hombre como hecho por Dios del barro de la tierra.
Nuestra facultad de comprensión está limitada Manifestaciones físicas de mundos paralelos
La nueva física quántica está demostrando que muchas de
los conceptos que eran presentados por las antiguas ciencias a las que
anteriormente se les denominaron como esotéricas tenían razón.
La Inteligencia Divina Superior . El Efecto Isaías Entre los más de 25 mil fragmentos de papiros, pergaminos y láminas de cobre conocidos como los manuscritos del Mar Muerto, los que fueron hallados en las cuevas del Qumran en las colinas de Palestina frente al Mar Muerto alrededor del ano 1947, solamente un documento fue encontrado completamente intacto. Una forma desconocida de orar Mil años más antiguo que cualquiera otro de los documentos que forman el Antiguo Testamento, este pergamino de 22 pies de largo estaba todavía enrollado y sellado dentro de una vasija de barro. El estado de conservación tan perfecto en que se encontraba este pergamino llamado "El Libro del Testamento de Isaías" dio una perspectiva sin precedentes dentro del poder de un antiguo misterio, una forma perdida y desconocida de orar; y la cual está comenzando a ser entendida recientemente por la ciencia moderna.
Cerca de la física cuántica Isaías enseña cómo evitar los desastres El manuscrito de Isaías trata acerca de los desastres que le esperan a la humanidad, pero también nos enseña cómo poder evitarlos. Por eso es un documento extraordinario. El futuro se encuentra en la forma de un estado de posibilidades infinitas, o casi infinitas, pues por medio de nuestras acciones diarias vamos eliminando posibilidades hasta dejarlas todas agotadas. Todos los componentes se encuentran ahí, pero hace falta algo que los haga suceder. Ese algo podemos llamarlo la fuerza catalizadora. Todo se encuentra en un estado invisible, pero un solo elemento se incorpora y hace que las fuerzas se consoliden y se hagan manifiestas. Cuando echamos azúcar en un pomo lleno de agua, el azúcar se disuelve y no la vemos, pero si introducimos un cordel dentro del agua y regresamos al poco rato veríamos como el azúcar se aglutina alrededor del cordel y obtenemos lo que se llama azúcar candy.
Fijar la atención en lo que deseamos
L Santiago Aranegui
|