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EI Privilegio De Ser Rosacruz
Por Mario Salas, F. R. C.
EN LA
ANTIGUEDEDAD
Las Escuelas de
los Misterios estaban formadas par los sabios, los primeros
científicos, místicos y filósofos, que trataban de indagar los
secretos de la naturaleza. Solo a las personas que se les
consideraba calificadas para recibir la sabiduría, después de una
larga preparaci6n se les permitía la entrada a estos sitios de
conocimiento. La sabiduría de aquella época constituye los cimientos
de la mayoría de nuestras artes y ciencias de hay.
En los tiempos presentes prevalece esa antigua
tradición y solo se dan los conocimientos a quienes se considera que
son merecedores de recibirlos. Esta sabiduría va pasando de generaci6n
en generaci6n, cual antorcha olímpica helénica, en su carrera
ascendente del espíritu, que el rosa cruz lleva en alto para
alumbrar los últimos bastiones del prejuicio y la ignorancia.
He aquí el gran privilegio que tiene el rosacruz,
pero, al mismo tiempo, tiene una gran responsabilidad, al darse
cuenta que solo hay equivocados en este camino, que necesitan las
radiaciones perfectas de luz, producidas por esa antorcha que lleva
en alto, la cual siempre debe estar alimentada con el aceite de la
comprensión, la
tolerancia y el amor.
Antes de tener el privilegio de ser rosacruces,
vivimos en un mundo de oscuridad, dando tumbos, cayendo y
levantándonos sin encontrar la verdadera razón de nuestra
existencia; éramos esclavos de las circunstancias y echamos la culpa
a la vida. Ahora vemos claro y nos damos cuenta que nosotros somos
los complicados, y que la vida es sencilla y hermosa, que vale la
pena vivirla al engranarla con las maravillosas leyes que rigen el
universo. Comprendemos que estamos purificando con el fuego del
sufrimiento, y, al hacerlo, damos gracias al Dios de nuestro
corazón, pues los problemas son necesarios para la purificación del
hombre, lo hace mas comprensivo con el prójimo. Nos damos cuenta de
que el sufrimiento es como el viento que sopla sin obstáculos; en el
llano, mudo corre y vuela, pero al estrellarse con la roca enhiesta,
silba su más bella sinfonía de amor. Pero también nos enseña que no
debemos sufrir como corderitos indefensos, ya que tenemos las
herramientas que nos da este conocimiento maravilloso, rara
defendernos de las espinas y los abrojos de camino, puesto que la
verdadera tolerancia, es la que se guarda con dignidad y el hombre
necesita un mínimo de este atributo para vivir en armonía con el
Cosmos. Así el Rosa cruz, al echar una mirada retrospectiva,
puede comparar y ver claramente su crecimiento espiritual, que poco
a poco le lleva a ser maestro de las circunstancias y no esclavo de
estas. Cual jugador de ajedrez, que goza con resolver los problemas
frente a el, el Rosa cruz también mueve las piezas problemas
y goza jugando con ellas en el gran tablero de la vida.
Realmente, recibimos tanto, tanto, tanto con
tan poco que damos de nosotros mismos, que no hay palabras en
nuestro rico idioma Cervantino, para expresar el privilegio de ser
Rosacruces.
A través de las monografías, vamos conociendo
mejor a nuestro peor enemigo, nosotros mismos, llevando a la
realidad la antigua frase "nosce te ipsum", hombre
conocete a ti mismo; así nos vamos comprendiendo, vemos nuestros
defectos, hasta estar capacitados para curarnos de mente y cuerpo.
Tal como el labriego rustico de ]a montaña, que prepara el terreno
para sembrar la simiente y esta fructifique en buena forma,
comprendemos que nuestro cuerpo debe ser saludable para que las
semillas latentes de nuestros poderes dormidos, despierten y
afloren radiantes, en todo su esplendor, para beneplácito
nuestro y tener el privilegio de ser mas útiles a la
humanidad.
Lo que tan fácilmente estudiamos y comprendemos a
través de las monografías, tiene el respaldo de cientos de año de
experiencia; es el resultado del estudio e investigaciones de
grandes sabios y eruditos. Nosotros usufructuamos todo este
conocimiento, expuesto en una forma sencilla y amena, y, aun mas,
demostrable. Todo esto, se traduce en un valioso tesoro. Son leyes y
practicas que usamos para vivir mejor y llegar a tener Paz Profunda
en nuestro corazón.
En el mundo profal1o existen miles de libros y
literatura especulativa, acerca de la vida y sus leyes. La mayoría
de los autores sustentan principios diferentes, que confunden al
estudioso buscador de la verdad; en cambio, en nuestras monografías
esta el verdadero camino, ya que esta basado en la experiencia,
acentuando nuestra fe, no la fe ciega, sino la del hombre que
piensa sin fanatismo, vale decir, la fe basada en el conocimiento.
Por mucho tiempo, el hombre ha buscado la
felicidad; para esto ha ensalzado su ego, se ha enriquecido con
bienes materiales e inclusive ha provocado guerras, en su loca
carrera por encontrar ese algo que le acerque a la felicidad. Y así
continua la mayoría en ese camino tormentoso y sin brújula, de
inquietud insaciable; cada vez quiere mas y mas, en esa ambición sin
limites. Dentro de este caos, florecen los Rosa cruces,
levantándose del cieno, como la flor de loto que surge del charco
mostrando su corola hermosa, como un canto a la vida, en
demostración tangible de que el hombre tiene dentro de si lo que
busca fuera de el.
He aquí uno de los tantos privilegios que tenemos,
de saber como acercarnos a la felicidad, pues comprendemos que todo
es vibración y tal como un instrumento musical de cuerdas, nos
afinamos con el Cosmos, para vibrar en arpegios de armonía en el
gran escenario de la vida. OH belleza incomparable, la Paz Profunda
conseguida! No admite comparación! Ni las quietas aguas de un lago
azul se acercan a la sublimidad de la quietud interior.
Todos estos logros factibles del Rosacruz,
realmente no hay como compensarlos; no tienen precio. Y es por esto
que cada vez estamos mas convencidos de que la Orden Rosacruz,
AMORC, debe ser como un faro que ilumine al mundo y sus rayos de Paz
lleguen a todos los ámbitos de la tierra; al caído en el camino, al
intolerante, al equivocado, que dentro de su evolución, aun no
alcanza a comprender estas maravillosas enseñanzas, que laboran por
un mundo mejor, irradiando luz, vida y amor.
El despertar de la conciencia en el Rosacruz,
lo hace magnético, su personalidad crece, la cual lleva sin vanidad
entre los profanos, aumentando el círculo de sus amistades. Este
magnetismo produce respeto en el hombre y en la mujer: además de
respeto, produce esa rara belleza que es la verdadera, pues viene de
adentro. Resumiendo, el Rosacruz, en cualquier reunión, dista
mucho de ser un cuadro que cuelgue de la pared. Otro tanto podríamos
decir de la parte material que puede conseguir, pues sabemos que
somos duales, materiales y espirituales; por lo tanto, para
conseguir nuestro objetivo de Paz, es necesario también tener un
mínimo de comodidades. Vemos pues que en realidad, los conocimientos
que recibimos a través de nuestros estudios son verdaderas
herramientas que, al aplicarse a nuestra vida diaria, solucionan en
forma mas que satisfactoria nuestros problemas.
La fe basada en el conocimiento nos hace libres y
felices: así pues, también sembremos de bellas flores el camino.
Hasta en los abrojos encontramos belleza, pues estos, como los
sufrimientos, son parte de la vida, ya que al mirar a través de las
lágrimas, obtenemos más comprensión, luz, vida y amor.
El
Sanctum Celestial
El Rosacruz.
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